Cuando me preguntan por qué me gusta trabajar en la Ibero, sin duda contesto: ¡porque me siento libre!, Libre de ser, de sentir, de pensar, de decidir, de opinar, de equivocarme y de actuar.
Siempre he creído que aquello que te hace crecer y ser mejor, hay que valorarlo, quererlo y conservarlo y estar aquí tres años me ha ayudado a hacerlo.
He aprendido que acompañar a un alumno en su camino no es mi trabajo, es un privilegio. |